El patio del Smithsonian Art Museum de Norman Foster
Desde el corazón de Washington, hoy visitamos el Smithsonian American Art Museum y la National Portrait Gallery, que alberga la colección de retratos presidenciales de Estados Unidos, incluido el icónico retrato de Barack Obama.
El patio compartido por ambos museos, que durante años permaneció abierto al cielo, ha sido transformado por Norman Foster mediante una ondulante cubierta de vidrio, convirtiéndose en un extraordinario oasis interior pensado para disfrutar del arte más allá de las salas de exposición.
En este espectacular espacio las fuentes y los árboles son protagonistas y a su sombra las sillas Gas, ofrecen un lugar donde tomar un café o leer un libro.
Nos gusta ver que la silla Gas, que creó Jesús Gasca hace más de veinticinco años, sigue creciendo y llegando a proyectos tan emblemáticos como éste.


La Institución Smithsonian ocupa el antiguo Edificio de Patentes de los Estados Unidos, descrito en su día por el poeta Walt Whitman como “el más noble de los edificios de Washington”. Construido entre 1836 y 1867, el edificio es el mejor ejemplo de arquitectura neogriega de Estados Unidos y una pieza emblemática del tejido urbano de la capital. Declarado hoy Monumento Histórico Nacional, fue salvado de una inminente demolición en 1958 por el presidente Eisenhower, quien lo cedió a la Institución Smithsonian para albergar la National Portrait Gallery y el Smithsonian American Art Museum. El cerramiento del gran patio central surgió con el objetivo de transformar la experiencia de los visitantes de las galerías del Smithsonian y dotar a la institución de uno de los mayores espacios para eventos de Washington.

Este espacio se ha transformado en una auténtica plaza urbana, un lugar de encuentro donde visitantes del museo y residentes locales encuentran un rincón para disfrutar de su tiempo.


Un espacio lleno de vida, activo cada día, que exige una silla capaz de combinar resistencia, durabilidad y estilo.








El patio cubierto constituye la pieza central de este proyecto de rehabilitación, que también incluyó la renovación de las galerías con modernos elementos interactivos, la incorporación de un laboratorio de conservación, un auditorio y una importante ampliación de los espacios expositivos. Desde el patio, los visitantes pueden acceder a las galerías circundantes y, fuera del horario del museo, este espacio acoge con frecuencia conciertos, actuaciones y otros eventos sociales. Diseñada con la filosofía de lograr «el máximo con el mínimo», la fluida cubierta acristalada desarrolla conceptos estructurales y medioambientales ya explorados por Norman Foster en la cubierta del Great Court del British Museum, inundando el patio de luz natural.












